lunes, 23 de abril de 2012

La música que ponen en los compendios deportivos


Esas guitarras eléctricas
con distorsión de mentira y bases
de caja rítmica, al estilo Satriani,
no dejarán nunca de sonar en los compendios
de los goles de la etapa. Es lunes
de madrugada y antes de dormir
mirás la repetición insana de las imágenes
(pelotas en los palos, faltas graves
abrazos, banderas, errores
de los enviados de un dios necio
que prefiere para vestirse el negro y toda
la parafernalia de malicia
de los comentaristas, y esto
en varios países)
como un director obseso
volviendo de un retiro aconsejado por los médicos
y en el clímax escénico de su recuperación
espera antes de que amanezca
las críticas de su primera obra;
más que el estreno
la confirmación de su agonía
la muerte y la vida casi en directo y eso sí,
con el sinfín de riffs eléctricos que sólo buscan
mantenerte despierto y enchufado.


lunes, 9 de abril de 2012

La G del RGB

"Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada."
F.García Lorca
El verde que campea
en los hogares de cualquier ciudad,
el verde
que extiende la noche hacia afuera,
el verde
cual fruto de un sol inmaduro
con su ritornelo de piernas, ese verde
que acaricia vidrieras, mostradores, mesas
y caras que se paran a ver cómo van,
el verde
que titila en las ventanas altas de las torres,
el verde
en cada café, restaurante, club,
cantina o pub,
es igual cómo se llame, ese verde
señorial me hace preguntar:
cuando los fabrican,
los  LG, los Sony, los Philips...
¿Calculan las horas y horas
de noventa minutos que tendrán
que soportar esas pantallas?
¿Es tenido en cuenta ese pasto
de las fieras?

jueves, 5 de abril de 2012

Parnaso Sport


El guión que, dicen,
creó un tipo talentoso a las órdenes
de la hija teatral de Enrique VIII
ponía las plateas a reventar, afuera
relinchaban los caballos sin dejar dormir a nadie.
Nosotros fuimos
como de costumbre
ataviados con nuestras mejores galas, Shakespeare
en caracteres áureos
saludó la presencia de figuras medievales desde el palco.
Proyecciones caras en escenarios construidos con esmero
y aquella muerte simultánea con el otro grande de las letras
que imaginó el gordo Víctor Hugo desde su nube pétrea
y con acanto.

Desde entonces hasta aquí
le película fue amable con algunos actores
buenos y malos:
mujeres generosas
bolsillos forrados
reputación
páginas y páginas de los libros de la historia
profusión de admiradores serviles de los que entienden por lo menos cuatro idiomas
dibujos, canciones
fotografías
y hasta algún que otro agujero recubierto en mármol
donde descansan los héroes de la PATRIA.

Ahora, señores, el escenario
ha cambiando de manos
y de pies
vayan preparando los laureles para los nuevos genios. ¡Ah
y será brillante
presuntuoso y cándido
el Parnaso Sport!
 

domingo, 1 de abril de 2012

Palco.


El espectáculo central de nuestro tiempo es el deporte. Los protagonistas ocupan escenarios diversos (campos de fútbol, rutas de Francia, pantallas de ordenador o ríos de tinta) pero la agonía se traslada, literalmente, al espectador. En un mundo tan 2.0, sólo una actividad capaz de cerrar ese círculo, pasando de las tablas a la tribuna, está destinada a tener verdadero éxito. “Barrilete cósmico” que, como en el movimiento de los músculos (AGONISTA y ANTAGONISTA), pivotea sobre nuestro eterno sistema binario: amor y muerte, ganar-perder, pero de juguete. En esta vida liviana, la muerte no puede encarnar: para tranquilidad de todos, la derrota (de la cual somos, cómo no, parte), no implica más que perder el juego y sólo así, en un mundo sin muerte (los antitaurinos lograrán algún día erradicar sus últimos vestigios) podemos gozar todos juntos de nuestros 90 minutos de fama.